DETALLES
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El sistema Floral del Dr. Bach no está ideado para tratar síntomas
físicos directamente, pero sí para resolver las causas emocionales
que generan muchos de estos trastornos. Las Flores de Bach se enmarcan dentro
de la denominada “Medicina vibracional”, ya que las esencias actúan
sobre los Cuerpos sutiles: cuerpo etérico, astral o emocional y espiritual.
Todo nuestro mundo emocional está representado por las 38 Flores, donde
cada una se corresponde con una emoción arquetípica. Cuando se
produce un desequilibrio en alguna de nuestras emociones, la energía de
las Flores nos re-equilibra de una forma suave, sencilla y eficaz, re-conectándonos
con nuestro auténtico Ser. Es a través de la intuición,
el instinto y la conciencia que podemos restablecer la conexión con nuestra
Diosa interior y la Sexualidad Sagrada. Es importante aclarar que las esencias
no actúan luchando contra el defecto, sino reforzando la virtud positiva
que lo contrarresta. Si sentimos miedo, la Flor Mimulus (Mímulo) hará resonar
el patrón anímico del Valor en cada una de nuestras estructuras:
física, mental, emocional y espiritual, de tal forma que la presencia
del valor hará desaparecer el miedo. Para averiguar qué Flores
necesitamos, primero debemos analizar cuál es nuestro estado emocional
actual y la forma en que reaccionamos ante lo que nos sucede. Las mujeres de
hoy vivimos sujetas a innumerables presiones, debiendo conjugar múltiples
facetas, muchas de las cuales son antagónicas. En momentos de gran desgaste
físico y emocional, es muy probable que se produzcan desajustes en nuestros
ritmos internos y ello repercuta en el deseo sexual. Desde la pubertad nuestros
patrones emocionales se ven afectados por cambios hormonales. Los pensamientos
y emociones repercuten directamente sobre todos los planos de la vida. De hecho,
somos el resultado de nuestros patrones psíquicos y mentales. Cuando dejamos
que las emociones negativas formen parte de nuestros pensamientos, éstas
van solidificándose hasta alcanzar el cuerpo físico. Es entonces
cuando se transforman en enfermedades o trastornos. Podríamos decir que “Somos
lo que pensamos”. Los Síntomas más frecuentes de la pérdida
de libido son: la inapetencia sexual y la astenia. No existen Flores para estos
síntomas, pero sí para la mujer que los sufre.
FLORES QUE PUEDEN AYUDARNOS:
WILD ROSE (Rosa Silvestre): sensación de apatía, falta de interés.
Para cuando nos sentimos estancadas y desmotivadas. Ya no se intenta ser original
o divertida como antes. Esta Flor nos devuelve la motivación y el interés.
OLIVE (Olivo): Gran agotamiento físico y/o mental, como si nuestras
baterías estuvieran descargadas. La falta de energía nos hace
caer rendidas en la cama, sin fuerzas para nada más. Esta Flor promueve
el fortalecimiento de nuestras estructuras psíquicas y físicas,
aportando nuevas energías.
HORNBEAM (Hojaranzo común): Sientes que tu vida sexual es aburrida,
la vives como una rutina en lugar de ser una experiencia placentera o la expresión
de tu feminidad. Acostumbramos a dar excusas para postergar las relaciones
sexuales. Esta Flor nos ayuda a ver lo diferente dentro de lo cotidiano, a
vivir cada día de una forma intensa.
CRAB APPLE (Manzano Silvestre): No estás a gusto con tu cuerpo, te resulta
incómodo desinhibirte y disfrutar de tu sexualidad. Para cuando nos
obsesionamos con “esos kilitos de más”, o por cualquier
aspecto de nuestro físico. Esta flor apoya la autoaceptación
y facilita los procesos de purificación y limpieza.
STAR OF BETHLEHEM (Estrella de Belén): Para cuando se han vivido experiencias
sexuales desagradables o traumáticas, que al no haberse procesado correctamente
en nuestra psique, han dejado secuelas importantes, sumiéndonos en una
especie de letargo interior. Esta flor nos ayuda a vaciar nuestras “mochilas” psíquicas,
liberándonos de la carga del pasado.
LARCH (Alerce): Falta de confianza
en nosotras mismas, sentimiento de inferioridad. Cuando iniciamos una nueva
relación no creemos estar a la altura, o tenemos una expectativa de
fracaso. Esto lleva a que muchas veces no demos el primer paso por temor a
no “rendir” satisfactoriamente. Esta flor nos devuelve la confianza
y nos ayuda a enfocar las situaciones desde una perspectiva más realista.
WHITE CHESTNUT (Castaño de Indias): Para cuando no podemos desconectar
de las preocupaciones, y damos vueltas y más vueltas a los problemas,
de tal forma que nuestra mente parece un disco rallado. Esta incesante actividad
mental, impide que podamos disfrutar del presente y prestar atención
a nuestras necesidades, boicoteando nuestra vida sexual. Esta flor restaura
la Paz mental y la calma interior, necesarias para vivir el sexo con todos
los sentidos.
RESCUE REMEDY (Remedio Rescate): Este remedio es una combinación de
Star of Bethlehem, Rock Rose, Clematis, Cherry Plum e Impatiens. Útil
en situaciones de estrés, nerviosismo, emergencias o malas noticias.
Su efecto es calmante y estabilizador. Los remedios aquí sugeridos son
sólo algunos ejemplos prácticos, ya que existen Flores de Bach
para todas las situaciones y estados emocionales que se puedan presentar. Para
casos agudos, bastará con dos gotas de la flor o flores seleccionadas
en un vaso de agua, que tomaremos a pequeños sorbos. (4 gotas si se
trata de Rescue Remedy). En casos crónicos o como tratamiento más
continuado, utilizaremos una botella con cuentagotas de cristal color topacio
de 30 ml, a la que añadiremos agua, un 20% de brandy de buena calidad
(como conservante) y dos gotas de cada flor escogida (4 gotas si es Rescue
Remedy). Podemos combinar hasta un máximo de 7 u 8 flores en un mismo
preparado. Tanto la experiencia sexual como la amorosa deberían vivirse
como acontecimientos Sagrados. Lo cotidiano se muda en Sagrado cuando ponemos
el Alma en cada uno de nuestros actos. Una Sexualidad sagrada es aquella en
la que recuperamos el vínculo con los ritmos de la naturaleza y el Cosmos,
convirtiéndonos en símbolos de Transformación, como la
semilla que realiza su viaje evolutivo hacia la Flor.
Y ahora… A FLORECER!!!
Editado por: Raquel González