Todos hemos sufrido una gripe en alguna ocasión. A veces se nos presenta de repente y otras la sentimos llegar, a veces nos apetecen bebidas frÃas y otras calientes, a veces nos causa estornudos y otras parece que no tanto. ¿Son todas las gripes iguales y se deben tratar de la misma forma?
Individualidad
Desde la naturopatÃa, no hay dos gripes iguales porque no hay dos personas iguales. Cada organismo reacciona de manera distinta ante una gripe, incluso cada gripe puede ser distinta ya que la reacción orgánica puede ser diferente.
Hay cuadros gripales que cursan con escalofrÃos, tos y fiebre alta. Sin embargo, en otros predominan sÃntomas como los estornudos, la congestión nasal y el dolor en las articulaciones. Otras mezclan los sÃntomas anteriores e incluso en algunas comprobaremos que un dolor de cabeza puede ser continuo, en otro puede ser punzante (acompasado con los latidos del corazón). En otras la cefalea se mitiga con la oscuridad y el silencio…
Virus Influenza
De ahà la importancia de tratar cada gripe de manera individual ya que todos estos sÃntomas nos están indicando una forma de reacción del organismo ante un agente invasor: el virus Influenza.
Cierto es que existen unas medidas generales que deben tomarse en todos los casos de gripe pero si nuestra intención es tratar al enfermo y no a la enfermedad, no debemos olvidar todo lo anterior.
Órganos complementarios y base Ying- Yang
Desde el punto de vista de la Medicina Tradicional China, toda enfermedad es causada por un desequilibrio de las dos energÃas fundamentales del ser humano: Ying y Yang.
Aplicando esta filosofÃa al caso particular del que tratamos, los sÃntomas que nos producirÃa una gripe Ying serÃan frÃo, apetencia por bebidas calientes y cansancio entre otros. Por el contrario, en una gripe de tipo Yang predominarÃan sÃntomas como el sudor, la congestión cefálica y la apetencia por bebidas frÃas.
Por otra parte, para la Medicina Tradicional China, si bien el órgano principal en un proceso gripal es el pulmón, existen unos órganos complementarios que pueden y deben ser igualmente evaluados y tratados para favorecer el proceso de curación. Dichos órganos son el intestino grueso y la piel.
La fiebre no es otra cosa que un intento del organismo de acabar con el virus usando el calor. La mayorÃa de los virus mueren si la temperatura sube de 38 ó 39ºC. Por ello es recomendable controlar la fiebre pero no cortarla.
Por otra parte, tanto la tos como los estornudos son el trabajo que realiza el pulmón para expulsar el virus y las toxinas que se van depositando en las mucosas y en la sangre. De la misma manera que sucede con la fiebre, la eliminación radical de estos sÃntomas puede provocar que el organismo no se libere lo suficiente de tóxicos o del propio virus y que bien las recaÃdas o bien diversas enfermedades asociadas, puedan llegar a producirse con mayor facilidad.
Desde la fitoterapia existen plantas que no van a cortar los procesos de desintoxicación y depuración del organismo sino que lo van a ayudar en su trabajo. Entre ellas tenemos: Ajo, Cebolla, Tomillo y Romero (especialmente indicadas en infecciones), Perejil, Repollo, Naranja y Limón (ricos en vitamina C), Equinácea y Propóleo (estimulantes del sistema inmunológico), Saúco y Tilo (sudorÃficos), Salvia, Pino y Eucalipto (descongestionantes de las vÃas respiratorias) y Gordolobo, Helenio, Drosera y Miel (para favorecer la expectoración).
La homeopatÃa nos ayuda con policrestos como el Aconitum Napellus (fiebres altas, sÃntomas que aparecen tras una exposición al frÃo, garganta seca y dolorida y mucha sed), Belladona (fiebre con sudor, dilatación pupilar, sÃntomas de aparición repentina, empeoramiento con el frÃo, escasa sed y dolor de cabeza pulsátil), Eupatorium Perfoliatum (fiebre con dolores en todo el cuerpo, escalofrÃos, fiebre seca y dolor en los globos oculares), Allium Cepa (estornudos, mucosidad que irrita el labio superior) y Pyrogenium (especial para todo tipo de infecciones).